Introducción al tiro dinámico con rifle

Numerosas personas muestran inquietudes acerca de dar el paso inicial para sumergirse en la práctica del tiro o participar en las tan prestigiosas competiciones como las que organiza PRS España. Estos eventos gozan de creciente popularidad año tras año, especialmente en la disciplina del tiro dinámico con arma larga, que está experimentando un rápido crecimiento en todo el país, sin importar la modalidad específica.

Con este nuevo artículo, mi objetivo es orientar a los aspirantes a tiradores para que comprendan los aspectos fundamentales de esta disciplina y cuenten con una base sólida para elegir el equipo básico adecuado. Es esencial proporcionar a los principiantes la información necesaria para que puedan abordar estas competiciones con confianza.

Quisiera hacer una pausa para aclarar que lo expresado en este artículo es puramente mi opinión y refleja lo que considero lo mejor en este ámbito. Dada la complejidad de ciertos términos y abreviaciones que utilizo, no me detendré a explicarlos detalladamente para no alargar demasiado el artículo. No obstante, estoy disponible para responder preguntas o aclarar cualquier duda a través de mensajes privados. ¡Gracias por tu interés y espero que encuentres útil la información proporcionada!

«Pero ¿qué diablos es esto del tiro dinámico con un rifle? ¿Estamos locos? Algunos podrían pensar que no tiene sentido y que debería ser prohibido…

Antes de sumergirnos en el tema, permítanme reflexionar sobre algo que nos concierne a todos. Lamentablemente, en nuestro entorno, el deporte del tiro no siempre goza de una buena reputación, y en ocasiones, son los propios usuarios de armas quienes se ponen obstáculos entre sí. La idea de que un tirador es el mayor enemigo de otro tirador está lamentablemente presente en nuestro día a día. Independientemente de la disciplina que practiques, ya sea como competidor, cazador o profesional de algún cuerpo, quiero incentivar a todos a ser más tolerantes, a respetar y, sobre todo, a apoyar a aquellos que utilizan un arma.»

Habiendo expresado lo anterior, te animaría a que lo pruebes…

El tiro táctico con rifle de precisión difiere notablemente de otras disciplinas; no es requisito indispensable someterse a un curso previo de formación o capacitación, basta con poseer el correspondiente permiso de armas. Lo que hace que esta modalidad destaque es la ausencia de un formato de competición estándar; cada evento es único. Esta variabilidad es precisamente lo que me fascina y me mantiene atrapado en esta disciplina.

En estas competiciones, te enfrentas a ejercicios de tiro que no has practicado antes y que podrían replicar situaciones reales para un cazador o un tirador profesional. Se te desafía a disparar desde posiciones poco convencionales hacia objetivos a diferentes distancias, incluso más allá de los 1000 metros, todo ello dentro de límites de tiempo ajustados. No hay mejor entrenamiento de tiro para prepararse a situaciones del mundo real.

Antes de sumergirte, es fundamental que te preguntes qué te puede aportar esta disciplina. Personalmente, cuando supe que esta modalidad llegaba a nuestro país, de inmediato se me encendió una luz; siendo un profesional con experiencia en este tipo de armas y procedimientos, supuse que sería sencillo. Pensé que alcanzar objetivos de 300 a 600 metros no presentaría ningún problema.

Sin embargo, mi primera competición me enseñó rápidamente cuánto hay por aprender; me encontré chocando contra un muro. Es fácil sentirse seguro en la zona de confort, pero cuando te sacan de ahí… competir puso a prueba todo lo que creía saber.

Entonces, volvamos a la pregunta: ¿Qué buscas lograr? Puede que aún no lo sepas y solo estés pensando en la maravilla de tener un rifle con un visor capaz de realizar disparos en casi cualquier situación.

Ahora bien, si ya cuentas con ese rifle, es el momento de llevar tus habilidades al siguiente nivel.

Tus primeros pasos: qué esperar

Si sigues leyendo, es probable que ya te haya picado el interés por los disparos a larga distancia. Ingresar en un nuevo círculo de tiradores, desconocido y con una jerga de tiro que aún no comprendes, puede resultar intimidante. Sin embargo, aquí está la clave: ¡preséntate y dispara! Te garantizo que, al participar como un tirador novato en una competición, otros más experimentados te brindarán orientación y asistencia en todo lo que necesites.

Pero no todo es color de rosa; ahora voy a aterrizar las expectativas. Es probable que no seas tan hábil como crees. No esperes llegar a tu primera competición y vencer a todos. Simplemente, no suele suceder, a menos que hayas recibido un entrenamiento excepcional que te prepare específicamente para este tipo de eventos, lo cual es poco probable, ya que competir en sí mismo constituye el mejor entrenamiento.

Si es posible, busca un campo de tiro cercano que permita la práctica de esta disciplina. Involúcrate, conoce gente y, sobre todo, no dudes en hacer preguntas, ya que todos hemos sido novatos en algún momento. Es probable que en este nuevo entorno se organicen de vez en cuando mini competiciones o eventos sociales.

Registrarte en un campo de tiro y participar en mini competiciones mensuales es, sin duda, la mejor manera de dar el salto al siguiente nivel.

Equipo mínimo necesario

La pregunta inicial que muchos se plantean es: ¿Qué tipo de rifle/calibre/visor necesito? La respuesta más sencilla es: lo mejor que puedas permitirte.

No es ningún secreto que el equipo es costoso. Mi recomendación personal es que no tengas prisa; es preferible esperar un poco más y adquirir algo de mejor calidad. Un buen amigo mío siempre dice: «El dinero del mezquino hace dos veces el camino», y cuánta razón tiene.

Sin embargo, no quiero que malinterpretes esto; no estoy sugiriendo que debas comprar lo más caro para tener la posibilidad de estar entre los diez mejores. Lo notable de esta modalidad, en comparación con otras, es que aquí es la habilidad del tirador la que prevalece. Un tirador con un rifle de 1000€ puede situarse fácilmente en el top 10, superando a otro con un rifle de 5000€. Este último no realiza milagros por sí mismo.

A continuación, desglosaré el equipo mínimo en grupos:


1. Rifle y periféricos: Tu rifle es la pieza más evidente del equipo; debe tener una precisión igual o menor a 3 cm a 100 m (1 MOA). Se recomienda un largo de cañón entre 51-66 cm (20-26 pulgadas), siendo comúnmente de 24”, aunque la tendencia actual es inclinarse hacia 26”. El cañón debe tener un contorno pesado (mínimo unos 20 mm en boca) para evitar el sobrecalentamiento durante disparos rápidos, entre otras razones. No querrás freír tocino sobre el cañón a mitad de la sesión de tiro.

Respecto al calibre, tengo mi opinión personal. Los calibres más destacados son el 6 mm y el 6.5 mm, pero el calibre de referencia es el .308 Win. Para los principiantes, sugiero comenzar con el .308 Win y luego pasar a cualquiera de los otros dos. Para quienes no lo sepan, y como dato útil para la elección, el cañón de un .308 Win tiene el doble o más de vida útil que uno de los otros calibres. También es válido considerar iniciar con un calibre .22 LR. Para entrenamiento, es la opción más económica disponible; la mayoría de los tiradores lo tienen. Disparar un .22 LR a 200 m simula la experiencia de disparar un .308 Win a 1000 m.

Alimentación: La alimentación debería realizarse sí o sí mediante cargador, siendo altamente recomendable que tenga una capacidad de 10 cartuchos, y si tienes dos, mejor aún.

Bípode: Sobre el bípode se podría escribir un artículo completo que generaría debate. Por lo general, fuera de competición, se utiliza la mayor parte del tiempo (tendido en el suelo o sentado sobre una mesa), pero en competición apenas se utiliza en un 5 o 10% de los disparos. No es que uno no quiera, sino que no es necesario o directamente no se puede.

Idealmente, el bípode no debe ser muy voluminoso, con patas telescópicas, oscilante y con su correspondiente bloqueo. En este apartado en concreto quiero recordar lo del dinero del mezquino, ya que sé de uno que lleva como 3 bípodes chinorris y ninguno le sirve… Un abrazo Fernando.

Anillas o monturas: Respecto a las anillas o monturas, aquí encontrarán diversas opiniones. Por un lado, están los defensores de las monturas completas de más de 400€ y, por otro lado, los que buscan ahorrar y compran anillas de 50€. Personalmente, tengo las de 50€ en la carabina del .22lr. Las adquirí por falta de presupuesto en ese momento y cercanía de una competición. La intención era cambiarlas en cuanto pudiera invertir más dinero, pero sorprendentemente, después de dos años, las sigo utilizando porque funcionan bien. El único problema que les veo es que se oxidan con facilidad en ambientes húmedos. Por supuesto, no se me ocurriría usarlas en el rifle del .308win. Para este último, tengo una montura completa que costó alrededor de 400€. ¿Es necesario gastar tanto dinero? Puedo asegurar que no, con anillas de entre 100 y 250€ no tendrás problemas. Sin embargo, si buscas lo mejor para despreocuparte, no dudes en invertir en la mejor calidad.

Consejo adicional: Por último, mi recomendación es que, sin importar lo que compres, le añadas entre 20 y 40 MOA de inclinación, ya sea al rail, a la montura o a ambos. Esto no supone un gasto adicional y proporciona un mayor alcance de corrección. En una competición de fuego central con un visor de calidad mediana, es posible que no utilices estos MOAs adicionales, pero si algún día decides disparar a largas distancias, definitivamente los necesitarás. Además, al intercambiar esta configuración con la carabina del .22lr, agradecerás tener esta opción.

Y llegó el momento de abordar el tema del visor…

Comencemos con lo más evidente: debe contar con torretas que permitan ajustes tanto en alcance como en deriva. En cuanto al diámetro del tubo y la campana, es común que estas opciones vengan emparejadas de la siguiente manera: tubo de 30 mm con campana de 50 mm, y tubo de 34 mm con campana de 56mm. Mi recomendación, y lo más habitual entre los tiradores, es la segunda opción. Un mayor diámetro garantiza una mayor entrada de luz, y al contar con más espacio interior, las torretas permiten una corrección mecánica más extensa, tanto en alcance como en deriva.

En cuanto al rango de ampliación, lo más utilizado es el 5-25. Necesitarás un rango bajo, no tanto para disparar, sino para localizar objetivos con mayor rapidez. Con práctica y algunos consejos, podrás prescindir de este rango inferior. El rango alto es útil para examinar con detalle el punto de impacto. En competición, lo ideal es no superar un zoom de 15 a 18; algunos incluso optan por disparar a 12 aumentos. A mayor distancia de disparo, no implica necesariamente un mayor aumento, ya que el objetivo se vuelve más grande y la relación entre el tamaño de la retícula y el objetivo se mantiene.

La elección de la retícula es fundamental en competiciones de tiro dinámico con rifle, y esta debería ser del tipo «árbol de navidad». Recuerdo que estamos hablando específicamente de este tipo de competiciones, ya que para otras situaciones se prefieren diferentes tipos de retículas. Además, es imperativo que la retícula esté en la misma medida angular que la corrección de las torretas. La división de la medida angular en la retícula puede variar, pero recomiendo optar por un término medio, ni muy extenso ni muy reducido.

Otra consideración crucial al elegir un visor es el plano focal en el que trabaja. Tenemos dos opciones: primer y segundo plano focal (FFP y SFP). No entraré en detalles aquí, solo diré que es preferible escoger el primer plano focal.

Finalmente, llegamos al tema más controvertido. Aunque no lo entienda completamente, aún se debate si es mejor utilizar una medida angular u otra, es decir, MOA o Mrad. Ninguna medida es superior a la otra; ambas son unidades de medición que cumplen la misma función. Imaginen que compran un coche importado de Estados Unidos que viene con su velocímetro en millas por hora. ¿Podrían circular con él por las carreteras españolas? Por supuesto que sí, pero al encontrarse con una señal que indica un radar a 80 km/h, no sabrían de inmediato a cuántas millas por hora equivale esa velocidad. Trabajar en MOAs requiere una fase de adaptación a una medida que no tenemos arraigada en nuestra mente y que no es necesaria, considerando los Mrad como una opción alternativa. Para aquellos que estén un poco perdidos, los MOAs son la medida que utilizan los estadounidenses, mientras que los Mrad son la medida preferida por los europeos. Como curiosidad, cada vez más estadounidenses optan por los Mrad, lo cual me sorprende.

2. Munición: En esta área, disponemos de dos opciones: comprar o recargar. Sin lugar a dudas, la recarga será tu elección, ya sea para ahorrar dinero o para obtener una carga perfectamente adaptada a tu rifle. Algunos argumentan que recargar para ahorrar es un mito, y no les quito toda la razón; depende del tipo de recarga que desees realizar. Si aún no has realizado el curso de recarga o prefieres no recargar, deberás adquirir munición de calidad tipo match. Recuerda recoger las vainas después de cada sesión, no solo para que otro no tenga que encargarse de tu desorden, sino también para venderlas y recuperar algo de dinero. El tema de la recarga es tan extenso que merecería la redacción de un libro entero; por eso, no profundizaré en ese tema. Solo quiero señalar que no debes prestar demasiada atención a los consejos de aquellos que practican F-class, pueden volverte loco… ¡Es broma! Lo que sucede es que la recarga necesaria para la práctica de F-class es considerablemente más avanzada que la que requiere nuestra modalidad.

3. Tabla balística: Para muchos, encontrar una tabla balística que funcione puede ser un desafío. Lo mejor es crear la tuya propia utilizando un programa balístico y prestando especial atención para evitar errores al introducir los datos. Existen numerosos programas balísticos, algunos de pago y otros totalmente gratuitos. Es crucial anotar en una libreta los datos reales; es decir, si el programa indica que necesitas ajustar 2.2 Mrad para impactar a 400 m, pero finalmente lo logras con 2.4 Mrad, el error está en tu configuración de función de arrastre, no en el programa. Si no anotas esos datos, los olvidarás y caerás en el mismo error repetidamente. Este hábito de tomar notas no solo es válido para los datos balísticos, sino para todos los aspectos relacionados con el mundo del tiro. Recuerda llevar contigo en papel todos los datos proporcionados por el programa; a más de uno le he visto quedarse sin batería y, por ende, sin información de tiro.

4. Saquete de tiro: Existen numerosos modelos de saquetes de tiro, cada uno diseñado con un propósito específico. Dado que este artículo se centra en lo esencial, solo mencionaré un modelo en particular: el saquete de barricada. Este tipo de saquete es el más versátil, ya que puede utilizarse para apoyar el rifle en el guardamanos en la mayoría de los ejercicios. También es útil para respaldar la parte trasera del rifle cuando se utiliza el bípode, siempre y cuando no sea demasiado voluminoso. Las medidas aproximadas deberían ser: altura de 13 cm, anchura de 13 cm y longitud de 20 cm. En cuanto al peso, generalmente hay tres opciones: ligero, medio y pesado. Los cazadores suelen preferir el saquete ligero, el saquete medio es para aquellos que buscan versatilidad, y el saquete pesado es el elegido por la mayoría de los tiradores expertos en esta disciplina.

5. Protección personal: Es esencial contar con protección auditiva de calidad. Si esta es capaz de reducir el sonido del disparo y amplificar el sonido ambiente, mucho mejor. De esta manera, podrás escuchar el tan satisfactorio «IMPACTO» cuando el árbitro detrás de ti lo anuncie. Sin embargo, la protección auditiva con amplificación de sonido ambiente no solo se limita a eso; también facilita la comunicación en caso de que necesiten darte alguna indicación.

Además, se recomienda el uso de gafas de protección balística, guantes para climas extremos, ya sea por el calor intenso que hace que el metal queme o frío extremo. También es aconsejable llevar rodilleras, especialmente cuando el suelo está cubierto de objetos y al arrodillarse, el dolor no distraiga de realizar un buen disparo.

6. Los no imprescindibles: En esta sección, mencionaré algunos accesorios que no son estrictamente necesarios al principio, pero que probablemente querrás adquirir con el tiempo.

  • Anemómetro: Lo coloco en esta categoría porque siempre habrá un compañero dispuesto a compartir amablemente las condiciones atmosféricas. Sin embargo, esto no significa que puedas prescindir completamente de este aparato. Con el tiempo, te darás cuenta de su utilidad y probablemente querrás tener el tuyo.
  • Trípode: Su uso está en aumento en algunos ejercicios. Al igual que con el anemómetro, es probable que siempre haya alguien dispuesto a prestarte uno, e incluso la organización podría proporcionar uno según sea necesario. A medida que avanzas en tu práctica, es probable que decidas comprar uno para entrenar en casa y perfeccionar esas posiciones que te resultan más desafiantes.
  • Telescopio o prismáticos: Estos no solo son útiles para localizar y memorizar la posición de los blancos. Si realmente deseas aprender, necesitarás observar cómo se comporta el viento en la zona de objetivos. Observar los errores de otros tiradores también es un método efectivo para evitar cometer los mismos, además, te permitirá evaluarlos como árbitro. Para utilizarlos correctamente, necesitarás un trípode que los sostenga de manera estable.

  • Telémetro: Aunque la organización suele proporcionar la distancia a los objetivos, no está de más verificarla por ti mismo. Además, si eres cazador, este dispositivo se vuelve indispensable para distancias medias/largas.
  • Mil-dot máster o similar: Esta herramienta analógica te permite calcular la distancia al objetivo. A medida que la organización se vuelva más desafiante, podrían introducir ejercicios en los que no proporcionen la distancia al blanco, y al mismo tiempo, prohibir el uso de aparatos electrónicos. El Mil-dot máster se convierte entonces en una valiosa adición.
  • Bolsa de herramientas: En todas las competiciones, alguien suele necesitar alguna herramienta. No está de más tener una bolsa equipada con tornillería o piezas de repuesto, así como pilas, para estar preparado ante cualquier eventualidad.
  • Mochila porta rifle o similar: Este accesorio debería considerarse esencial, ya que necesitarás un medio para transportar todo lo que llevas contigo durante las competiciones.

  • Material de limpieza: Nunca se sabe cuándo podrías necesitar limpiar las lentes de tu visor o, en el caso de competiciones que se extienden a lo largo de varios días, es conveniente considerar la limpieza del cañón.
  • Freno de boca: Este accesorio se monta en el cañón del rifle, reduciendo el retroceso del arma y ayudándote a mantener la posición de tiro, lo que favorece un mejor seguimiento del disparo. En resumen, una ayuda que seguramente querrás tener.
  • Brazalete o tarjeta porta documentos: Ofrece un espacio práctico para colocar los datos que consideres necesarios consultar durante el ejercicio. Al ubicarse en un lugar visible, como en tu muñeca o sobre el arma, facilita la lectura de la información.
  • Porta cartuchos de reserva: Este accesorio se coloca cerca de la ventana de expulsión de vainas y sirve para almacenar un par de cartuchos de emergencia en caso de fallo o caída al suelo durante una interrupción.

Esta lista podría extenderse, pero considero que ya proporciona una base sólida. Con el tiempo, observarán a sus compañeros utilizando muchos de estos accesorios, y serán ustedes mismos quienes determinarán si los consideran necesarios o no. Como consejo, les sugiero que prioricen gastar dinero en la compra de munición y en entrenamiento, en lugar de buscar accesorios que mejoren su habilidad de disparo. Además, dado que no disponemos de todo el tiempo del mundo para ir al campo de tiro, el tiro en seco debe convertirse en su gran aliado.

La búsqueda de la perfección se encuentra en la práctica constante.

Es fundamental fusionarse con tu rifle hasta convertirlo en una extensión natural de tu cuerpo, adquiriendo un conocimiento profundo sobre su funcionamiento. Sentirte completamente cómodo con cada aspecto de tu rifle es la clave. Dedica tiempo a aprender la sensación única de tu disparador mediante prácticas en seco, llegando al punto de desgastar la pintura de la palanca del cerrojo. Observa detenidamente cómo opera tu rifle, prestando atención a detalles sutiles como el sonido y la sensación del cerrojo al cargar un cartucho desde el cargador, o cuando no lo hace.

Adquiere la destreza para resolver interrupciones de forma rápida, domina la habilidad de cargar rápidamente un cargador y de insertarlo en el arma con precisión. Aprende a explorar un campo y localizar objetivos de manera eficiente, ya sea utilizando la visión directa o el visor. Estas prácticas fundamentales marcan la diferencia entre los tiradores novatos y los experimentados.

Para concluir, les comparto unas gráficas sobre el material más utilizado en nuestro entorno, cortesía de PRS España. Con ello, me despido.

1 comentario en “Introducción al tiro dinámico con rifle”

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